Cuidar de tu coche no debería quedar en segundo plano. Cada cierto tiempo debemos revisarlo en detalle prestando atención incluso a aquellos elementos que no consideras tan importantes. Se suele hablar de la revisión de neumáticos, del nivel de aceite, de la dirección hidráulica… Pero hay un componente del coche que hay que se nos suele escapar: el líquido refrigerante.
El líquido refrigerante es esencial para el correcto funcionamiento del motor de un coche. Su principal función es absorber y disipar el calor generado por el motor durante su operación. Sin este proceso, el motor se sobrecalentaría rápidamente, principalmente en la época estival, lo que podría causar daños graves y costosos. También protege los componentes metálicos del motor y del sistema de refrigeración contra la corrosión, y evita la formación de depósitos y acumulación de sedimentos que podrían obstruir los conductos del sistema de refrigeración.
El líquido refrigerante está compuesto principalmente de una mezcla de 10% de agua y 90% de etilenglicol. Este compuesto químico se usa debido a su eficacia en la transferencia de calor y su capacidad para bajar el punto de congelación del agua. Sin embargo, es tóxico, por lo que se debe manejar con cuidado.
¿Qué pasa si el coche se queda sin líquido refrigerante?
Mantener un nivel adecuado es crucial para el rendimiento y el mantenimiento del motor del vehículo. Un sistema de refrigeración eficiente asegura que el motor opere dentro de una temperatura óptima, lo que mejora el rendimiento del combustible y reduce las emisiones. Con el también conocido como anticongelante se consigue mantener una temperatura media de 90ºC. Ignorar la importancia del refrigerante puede derivar en averías costosas, fallos del motor y, en casos extremos, daños irreparables. Conducir con un nivel bajo de líquido refrigerante deriva en diferentes problemas técnicos:
Sobrecalentamiento del motor: El motor puede sobrecalentarse rápidamente. Esto puede causar daños graves y costosos a varias partes del motor.
Daño a la junta de culata: El sobrecalentamiento puede causar que la junta de culata falle, lo que puede llevar a fugas de aceite y líquido refrigerante.
Fallo de la bomba de agua: La bomba de agua, por la que circula el líquido refrigerante a través del motor, puede dañarse si se queda sin líquido refrigerante. Es por ello que podría dejar de funcionar correctamente y producir fallos en el vehículo.
Daño al bloque del motor: En casos extremos, el sobrecalentamiento puede causar que el bloque del motor se agriete, suponiendo incluso el reemplazo completo del motor.
Pérdida de rendimiento: Un motor sobrecalentado puede funcionar mal, perdiendo potencia y eficiencia, afectando directamente sobre el rendimiento general del vehículo.
Tipos de líquidos refrigerantes
Existen varias variedades de refrigerantes, cada una diseñada para diferentes tipos de motores y condiciones de operación. Podemos clasificar los líquidos refrigerantes en varias categorías:
Refrigerante orgánico: Compuesto por carbono, hidrógeno y flúor, que garantiza la protección contra la corrosión. Destaca por su estabilidad a largo plazo y ser biodegradable, siendo menos dañino para el medio ambiente.
Refrigerante inorgánico: Al igual que el anterior, contiene etilenglicol, pero utiliza otros productos, como los silicatos, para evitar el desgaste del coche.
Refrigerante anticorrosivo: Incluye composiciones anticorrosivas para evitar el deterioro en los componentes del sistema de refrigeración. Previene el sobrecalentamiento, la congelación en invierno y la formación de óxidos metálicos.
Refrigerante anticongelante: Creado especialmente para climas extremadamente fríos, con puntos de congelación muy por debajo de cero grados.
Errores comunes en relación al líquido refrigerante
Uno de los errores más comunes es no revisar y cambiar el refrigerante con la frecuencia recomendada. Con el tiempo, los elementos protectores del refrigerante se agotan, reduciendo su capacidad para proteger el motor y el sistema de refrigeración. Otro error frecuente es mezclar diferentes tipos de refrigerantes, lo que puede reducir su eficacia y causar la formación de sedimentos que obstruyen el sistema de refrigeración.
Además, algunos conductores utilizan solo agua en lugar de una mezcla de agua y refrigerante. El agua ayuda a enfriar el motor, no proporciona protección contra la corrosión ni tiene un punto de congelación y ebullición adecuados. Por último, llenar en exceso o insuficientemente el depósito de refrigerante puede causar problemas de sobrecalentamiento o falta de circulación adecuada del líquido.
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Trucos y consejos para proteger tu coche del calor extremo
¡Llega el verano y con él, el calor! Para muchos, estas temperaturas extremas son una mezcla de emociones: algunos las temen, mientras que otros las disfrutan plenamente. No obstante, todos debemos ser conscientes del cuidado que requiere nuestra piel bajo el calor extremo. El uso de crema solar es indispensable para prevenir quemaduras y otros daños cutáneos. Pero no solo nuestro cuerpo necesita protección, también nuestros vehículosmerecen atención especial durante esta temporada. No te olvides de proteger tu coche del sol, es más importante de lo que piensas.
Hasta los máximos profesionales han avisado de la que se avecina en esta nueva época estival. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha pronosticado que hay entre un 70% y un 100% de posibilidades de que el verano de 2024 sea más cálido de lo normal en toda España.
Los efectos del sol y el calor se hacen notar en nuestro vehículo tanto por dentro como por fuera. Por ejemplo, el rendimiento del motor podría bajar, al igual que el estado de la carrocería que se puede deteriorar por la exposición a los rayos solares. Por otro lado, si quieres proteger tu coche, debes saber que al desgastarse el barniz por el calor extremo, la resistencia disminuye y el automóvil llegaría incluso a perder su característico brillo. En cuanto a los faros también ven deteriorado su color natural y provocan cambios destacables durante la conducción. Sin duda, el calor extremo es mucho más peligroso de lo que parece.
Por ello, desde Midas te damos las claves para poder proteger tu vehículo del sol. Coge papel, boli y apunta.
5 recomendaciones para proteger tu coche del sol
1. Aparcar en la sombra
Cuando estaciones intenta buscar la sombra. Los grados serán los mismos, pero la incidencia del sol será menor, ya que se evita la radiación de forma directa, previniendo el desgaste de ciertas zonas del exterior del vehículo. Lo ideal es dejar el coche al sol temprano en la mañana o después del atardecer. Debes evitar estacionarlo entre las 10:00 a.m. y las 4:00 p.m., ya que durante estas horas el sol está en su punto más alto y las temperaturas son más elevadas.
2. Utilizar cera termoprotectora
Al igual que tú necesitas echarte crema solar para no quemarte la piel, el automóvil puede pulirse con esta cera que consigue que no se pierda el brillo del automóvil. Está compuesta principalmente por cera natural y su principal misión es conversar el aspecto natural de la carrocería, previniendo la decoloración y el desgaste de la pintura. Además, existen diferentes formatos en los que aplicar la cera: spray, líquida y crema. Empieza a usar cera termoprotectora y los rayos UV no podrán dañar tu coche.
3. Hacer lavados frecuentes
Del mismo modo que las personas nos refrescamos para contrarrestar las altas temperaturas, para proteger el coche del sol es recomendable lavar el vehículo con cierta recurrencia.
4. Usar parabrisas adecuados
El parabrisas evita la mayor parte de los daños que puede sufrir el salpicadero debido al sol. De hecho, si cuentas con parabrisas laterales puedes proteger tu coche del sol de una forma mucho más efectiva gracias a poder cubrir correctamente todos los cristales.
5. Tener en cuenta los accesorios
Para aumentar la protección del interior del coche puedes recurrir a fundas para el coche, que lo cubran de manera completa, a cubiertas para asientos y volante, procurando que no se dañe la tapicería, y a ventiladores solares, que funcionan mediante la energía del sol.
No olvides revisar el vehículo por completo
Para no morir de calor en el intento revisa el sistema de aire acondicionado para asegurarte de que esté en buen estado y funcione correctamente. Un sistema de aire acondicionado eficiente no solo proporciona comodidad en el interior del vehículo, sino que también contribuye al funcionamiento óptimo del motor.
Además, verifica los niveles de refrigerante y mantenlos en su baremo adecuado para evitar el sobrecalentamiento del motor. Esto es crucial para la salud del motor, especialmente durante las altas temperaturas del verano.
Por otro lado, chequea los neumáticos, ya que las altas temperaturas pueden aumentar la presión. La presión de los neumáticos tiende a variar con los cambios de temperatura, por lo que es importante revisarla y ajustarla según sea necesario. Mantener la presión correcta no solo garantiza la seguridad en la conducción, sino que también optimiza el rendimiento y la durabilidad de los neumáticos.
Siguiendo estos consejos y utilizando los accesorios adecuados, puedes proteger tu coche del sol y mantenerlo en buen estado durante todo el verano.
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A la hora de cuidar de nuestro vehículo, hay muchas cosas a tener en cuenta. Sin embargo, el mantenimiento preventivo, es uno de los aspectos clave para poder conservar un coche en perfecto estado durante la mayor cantidad de tiempo posible. Este objetivo se puede llevar a cabo de muchas maneras, como puede ser realizar todas las revisiones de acuerdo con las indicaciones del fabricante del vehículo o del taller autorizado. Debido a los elevados costes que pueden suponer una posible reparación o sustitución de nuestro coche, desde Midas os traemos las claves del mantenimiento preventivo con el que podréis prolongar la vida útil de cualquier vehículo.
¿Qué es el mantenimiento preventivo?
El mantenimiento preventivo del coche consiste en realizar las labores de mantenimiento de manera periódica con el objetivo de evitar futuras anomalías e imprevistos. Su objetivo es prevenir fallos y mantener el rendimiento óptimo del coche con el que se circula. En otras palabras, el mantenimiento preventivo es una práctica esencial para conservar nuestros coches en óptimas condiciones. En caso de duda acerca del estado de tu vehículo, acude siempre a profesionales para que te puedan facilitar el mejor asesoramiento posible. No obstante, hay algunas tareas de mantenimiento que se pueden realizar fácilmente:
Inspección regular: Realiza inspecciones visuales y verifica el estado de los componentes. Busca desgaste, corrosión o daños. Por ejemplo: inspección visual de frenos o inspección del estado de los neumáticos.
Limpieza y lubricación: Limpia y lubrica partes móviles para evitar fricción excesiva y desgaste prematuro. Por ejemplo: lubricación de bisagras y cerraduras.
Ajustes y calibración: Verifica y ajusta parámetros según las especificaciones del fabricante. Por ejemplo: ajustar la presión de los neumáticos.
Reemplazo programado: Cambia piezas desgastadas antes de que fallen. Esto incluye filtros, correas, rodamientos, etc. Por ejemplo: cambio del filtro de aceite o sustitución de la correa de distribución.
Pruebas de funcionamiento: Realiza pruebas para asegurarte de que el equipo funcione correctamente. Por ejemplo: prueba de frenado o verificación de luces e indicadores.
¿Para qué sirve el mantenimiento preventivo del coche?
Los objetivos del mantenimiento preventivo del coche son variados y, en líneas generales, buscan evitar costosas averías mecánicas y prolongar la vida útil de nuestro vehículo. Sin embargo, podemos destacar los siguientes propósitos como los más importantes:
Prolongar la vida útil: Al realizar inspecciones y ajustes regulares, se evita el desgaste excesivo y se extiende la vida útil de los equipos y sistemas.
Prevenir fallos inesperados: Al reemplazar piezas desgastadas antes de que fallen, se minimiza el riesgo de paradas inesperadas y costosas averías.
Optimizar el rendimiento: La limpieza, lubricación y calibración mantienen el equipo funcionando eficientemente.
Cumplir con regulaciones y normativas: En entornos industriales, el mantenimiento preventivo es esencial para cumplir con estándares de seguridad y calidad.
Reducir costos a largo plazo: Invertir en mantenimiento preventivo puede ser más económico que reparaciones o reemplazos costosos.
¿Qué tipos de mantenimiento preventivo del coche existen?
En la actualidad, existen multitud de tipos de mantenimiento. La principal diferencia entre cada tipo de mantenimiento preventivo, reside en las necesidades de cada usuario y el tipo de vehículo que se esté usando. No obstante, en este caso vamos a destacar los 4 tipos de mantenimiento preventivo más comunes en los usuarios:
Mantenimiento por uso: Este enfoque se basa en la utilización real del vehículo. La fecha de mantenimiento se determina considerando el uso diario o la exposición a factores ambientales.
Mantenimiento por tiempo: Se realiza en momentos programados basados en intervalos de tiempo específicos. Por ejemplo, cada 6 meses o anualmente.
Mantenimiento predictivo: Este tipo de mantenimiento anticipa fallos. Se evalúa el estado del equipo y se programan trabajos necesarios para prevenir problemas inesperados.
Mantenimiento prescriptivo: Advierte sobre futuros fallos, indicando cuándo ocurrirán y sus causas. Esto permite tomar medidas para mitigar riesgos.
Esperamos haberos ayudado a conocer un poco más acerca del mantenimiento preventivo del coche y que lo podáis usar en vuestro día a día para lograr mantener y prolongar el buen estado de vuestros vehículos.
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A lo largo de los años, se han ido añadiendo a nuestros vehículos muchos elementos que facilitan y mejoran la conducción. Uno de estos elementos es la dirección asistida. Esta nos ha permitido un mayor manejo del volante, ya que antiguamente se tenía que ejercer una mayor fuerza para realizar cualquier tipo de movimiento. Es por ello que, desde Midas, os traemos las principales ventajas de la dirección asistida, así como una explicación de sus tipos, el mantenimiento necesario y los posibles síntomas de avería.
¿Qué tipos de dirección asistida existen?
Para conocer más a fondo este elemento, debemos saber que existen diferentes tipos de sistemas de dirección asistida. En la actualidad, existen tres formatos: dirección hidráulica, dirección eléctrica y dirección electro-hidráulica.
Dirección Hidráulica:
Este tipo de sistema utiliza el fluido hidráulico, clave a la hora de refrigerar y lubricar las piezas móviles, para enviar la fuerza adicional que se genera en el volante a las ruedas del vehículo. A través de una bomba de dirección se envía el fluido hidráulico hacia uno de los lados del cilindro, que a su misma vez activa un pistón que mueve las ruedas. Pese a ser el sistema más utilizado, este sistema puede perder eficiencia en términos de consumo y requiere de un mantenimiento adecuado.
Dirección electro-hidráulica:
Esta dirección es la evolución de la dirección hidráulica y funciona de manera muy similar. La principal diferencia de este sistema es que en vez de usar una bomba hidráulica que se conecta con el motor, se utiliza un motor eléctrico para accionar la bomba hidráulica. Esta dirección es la que menos problemas ofrece, ya que no depende de los problemas asociados a la correa de transmisión. Además, ofrece una reducción de consumo de combustible.
Dirección eléctrica:
En este caso, en vez de utilizar un fluido hidráulico, se utiliza un motor eléctrico para ayudar con los movimientos del volante. Mediante el uso de unos sensores, la centralita del vehículo detecta la fuerza que se aplica en cada momento y se ajusta el nivel de asistencia necesario. La dirección eléctrica es el sistema más eficiente y que menos mantenimiento necesita de la actualidad.
Beneficios de la dirección asistida
Los beneficios que proporciona la dirección asistida en los coches modernos son muchos, y por eso, a continuación, vamos a destacar los principales:
Menor esfuerzo: la principal ventaja de este elemento es la reducción del esfuerzo necesario para realizar cualquier giro de volante, lo que facilita sustancialmente las maniobras a realizar durante cada trayecto.
Comodidad: debemos resaltar que, gracias a reducir el esfuerzo del conductor, se consigue mejorar la comodidad durante nuestros desplazamientos, especialmente en viajes largos.
Seguridad: otro de los beneficios que aporta la dirección asistida se da en la seguridad al volante, ya que nos permite una respuesta más rápida ante cualquier imprevisto en la carretera. Por último, cabe destacar que la dirección asistida nos facilita mucho la labor de aparcamiento debido a su reducción de rigidez del volante.
Mantenimiento de la dirección asistida
Como ocurre con todos los elementos de nuestro coche, debemos realizar un correcto mantenimiento de los mismos y así garantizar nuestra seguridad y la de quienes nos rodean.
Para ello, tenemos que seguir las indicaciones del fabricante de nuestro vehículo y acudir a las revisiones que se nos indiquen. A pesar de esto, podemos chequear de manera manual elementos como el nivel de fluido, posibles fugas, daños en los componentes eléctricos o actualizaciones de software (estas dos últimas solo se aplican en caso de contar con una dirección eléctrica).
Si estás buscando una opción de calidad para realizar tus revisiones, en Midas tienes a tu disponibilidad La Revisión Oficial Midas. Esta revisión se lleva a cabo conforme a las especificaciones del Libro de Mantenimiento del fabricante y es exactamente igual que en el concesionario, pero hasta un 40% más barata. Además, La Revisión Oficial Midas está garantizada para todas las marcas y modelos.
Síntomas de averías
Ante cualquier sospecha de avería en tu dirección asistida, te recomendamos que acudas a tu taller a la mayor brevedad posible. Sin embargo, hay varios signos que nos pueden indicar un posible fallo.
Mayor resistencia al girar el volante:
Si te da la sensación de que el volante requiere más esfuerzo de lo normal a la hora de realizar giros, podríamos estar ante un signo prematuro de desgaste de la dirección asistida.
Ruidos al girar:
Si tu coche realiza ruidos raros al girar el volante, probablemente estemos ante un síntoma de avería en el sistema.
Vibraciones en el volante:
Si el volante comienza a moverse de manera irregular o notas que no para de temblar, podría significar un problema con tu dirección asistida.
Desviación del vehículo:
Si notas que tu vehículo se desvía hacia algún lado sin aplicar ninguna fuerza en el volante, podría estar relacionado con algún problema en tu sistema de dirección asistida.
Testigos en el tablero:
Por último, si se enciende algún testigo en tu salpicadero, el coche te estará indicando que sufre alguna avería y tendrás que seguir los pasos que se indiquen en el manual de instrucciones de tu coche, dependiendo de si el testigo es rojo o amarillo.
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Nuestro vehículo se compone de muchos elementos complejos que hacen que todo funcione de manera correcta. En muchos casos, componentes de vital importancia como el catalizador del coche son desconocidos por la mayoría de gente. Es por eso que desde Midas os queremos explicar la importancia del catalizador y el importante papel que desempeña.
¿Qué es y para qué sirve el catalizador del coche?
El catalizador del coche, también conocido como convertidor catalítico, es un elemento fundamental dentro de un vehículo. Su función principal es controlar las emisiones del tubo de escape y reducir al máximo la posible contaminación ambiental que produce el mismo. A pesar de que hoy en día es un componente indispensable de cualquier vehículo diésel o gasolina, en Europa su uso no se regularizó hasta 1993, cuando se impuso la norma de que los coches de gasolina debían incorporar este componente, mientras que a los motores diésel no llegó hasta 1997. En el caso de Estados Unidos, el uso obligatorio de este componente se da desde el año 1975.
Sin embargo, hay que destacar que los coches diésel pueden causar hasta cuatro veces más emisiones nocivas que uno de gasolina. Además, hay que tener en cuenta también que cada tipo de combustible debe utilizar una especificación de catalizador concreta, en el caso de los diésel suelen equipar un catalizador de tipo oxidación y en el caso de los gasolina se utilizan catalizadores de triple vía.
Funcionamiento del catalizador del coche
Aunque pueda sonar complejo, el funcionamiento del catalizador del coche es muy sencillo. Para que las emisiones contaminantes no salgan directamente al exterior, primero pasan por el catalizador, donde se produce el fenómeno conocido como catálisis (eliminación de estos gases contaminantes). Básicamente, los metales preciosos que se encuentran en el interior del catalizador eliminan y transforman los gases nocivos en sustancias menos dañinas como el CO2. Para logra este proceso, el catalizador debe alcanzar temperaturas de entre 400 y 700 grados centígrados, por lo que el tipo de conducción que se lleva a cabo en ciudad le resta efectividad. Pese a la notoria reducción de emisiones, el catalizador no consigue eliminar el 100% de los gases tóxicos y es por ello que en los últimos años se ha implementado el filtro de partículas en su interior.
¿Dónde está el catalizador de un coche?
El catalizador del coche se encuentra localizado en el sistema de escape y es un elemento de acero inoxidable con forma ovalada o cilíndrica.
En su interior se encuentra un soporte cerámico o metálico recubierto de metales preciosos que conforman un conjunto de estructuras con múltiples celdas similares a las de un panal de abejas. Al estar ubicado en el escape, es una parte de nuestro vehículo que recibe muchas partículas contaminantes, por lo que es fácil que se pueda a llegar a obstruir. Por ello, aunque sea un componente que se revisa en la ITV, chequear de vez en cuando esta pieza nos puede ahorrar futuros problemas.
Precio y Durabilidad
Estas dos cuestiones son las dudas más recurrentes que tiene la gente acerca del catalizador del coche. Pues bien, el precio depende del modelo de vehículo, del tipo de especificación y del combustible que use. En general, un catalizador nuevo ronda los 500€, aunque en la actualidad existen catalizadores universales. Este tipo de catalizadores sirven para multitud de modelos y marcas, y su precio oscila entre los 80 y 120€. Sin embargo, cabe destacar que la eficiencia y la durabilidad de los catalizadores universales es menor que la de los originales, que suele situarse en unos 10 años o 120.00 kilómetros.
¿Por qué roban los catalizadores de los coches?
La respuesta a esta pregunta es muy sencilla. El catalizador del coche contiene metales preciosos en su interior, por lo que se convierte en un elemento susceptible de ser robado. Algunos de estos metales como el paladio, el rodio o el platino son metales escasos y altamente demandados tanto en la industria automotriz como en la joyería, lo que les dota de un gran valor en el mercado negro. En concreto, los ladrones se centran en los vehículos que tienen unos diez años de vida, ya que tras este tiempo los metales preciosos se encuentran en un estado más puro y el reciclaje de los catalizadores se convierte en una tarea más complicada y costosa para las empresas.
Con esto, esperamos haber resulto todas vuestras dudas sobre que es el catalizador del coche y que función tiene dentro de un vehículo. Por último, os recomendamos estar pendientes siempre de todos los elementos que componen vuestro coche y que, en caso de duda, acudáis a en vuestro taller Midas más cercano para que os podáis obtener el asesoramiento más adecuado.
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El aceite es uno de los elementos fundamentales de tu vehículo. Entre sus funciones se encuentran la capacidad de reducir la fricción entre las partes móviles y evitar un desgaste prematuro, limpiar el motor eliminando posibles residuos o refrigerar distintas partes del motor y evitar así sobrecalentamientos. Desde Midas, te recomendamos que siempre realices un correcto mantenimiento de tu aceite y que sigas las indicaciones, tanto del fabricante del vehículo como del propio lubricante. Debido a la vital importancia de este elemento, te traemos 4 aspectos clave que debes tener en cuenta la hora de cambiar el aceite de tu coche.
¿Cada cuánto tiempo se debe cambiar el aceite del coche?
Cada fabricante indica en el manual del vehículo cuándo se debe cambiar el aceite a nuestro coche, además de la especificación que usa y datos a tener en cuenta. Por lo general, en los vehículos nuevos, el aceite requiere sustituirlo cada año o, en algunos casos, cada dos años. En cambio, los coches de más de 15 años deberán realizar el cambio al año de su uso. Esta diferencia se debe a los distintos tipos de lubricantes que usa cada cual.
Los coches modernos usan especificaciones sintéticas con aditivos, lo que les permite mantener las prestaciones durante mayores distancias. En cambio, los vehículos más antiguos usan especificaciones semisintéticas o minerales cuya duración es menor. Si nuestro vehículo cuenta con sensor, nos avisará automáticamente sobre la cantidad de este o el momento correcto de cambiar el aceite a nuestro coche. Si no, siempre podremos medirlo de la manera tradicional; abriendo el capo y comprobando la varilla de nivel.
¿Cada cuantos kilómetros se debe cambiar el aceite del coche?
Como os veníamos diciendo, la cantidad de kilómetros con los que tendremos que cambiar el aceite a nuestro coche variará según lo que indique cada fabricante. En este caso, también influye la edad de nuestro vehículo a la hora de realizar el cambio o revisión. Los coches más nuevos deberán cambiar el lubricante, por normal general, cada 15.000 km.
En cuanto a los vehículos con más de 15 años, este cambio deberá realizarse antes de los 10.000 kilómetros. Nuestro tipo de conducción y el uso que le demos a nuestro coche será otro de los factores clave que determinará si tendremos que cambiar el aceite al coche antes o después de la fecha indicada. Por último, os recomendamos que comprobéis el nivel cada 3.000 kilómetros. De esta forma, os aseguraréis que el compuesto se encuentra en un rango adecuado o, en caso de tener un nivel bajo, poder evitar una posible avería.
¿Cuánto cuesta cambiar el aceite del coche?
El precio del cambio de aceite de coche variará dependiendo del modelo y del tipo de filtro que use cada vehículo (varías según las características de cada modelo). Por lo tanto, no costará lo mismo cambiar el aceite o filtro de un vehículo compacto con pocos CV, que un deportivo de altas prestaciones.
Pese a esta posible variación de precio, el cambio de aceite y filtro es uno de los mantenimientos más baratos que podemos realizar a nuestro coche en relación con los daños que se pueden llegar a ocasionar en caso de no mantener un correcto cuidado. Desde aquí, os animamos a que acudáis a vuestro centro Midas más cercano, en dónde nuestros expertos os atenderán y brindarán el servicio más adecuado para el cambio de aceite de vuestro coche.
¿Qué pasa si no cambio el aceite del coche?
Si bien el cambio de aceite es un mantenimiento de vital importancia para nuestro vehículo, no pasa nada si sobrepasamos algunos kilómetros del intervalo ideal marcado por el fabricante. Sin embargo, no debemos confundir esto con poder circular de manera normal sin descuidar o abandonar el cambio de aceite de nuestro coche.
Tenemos que recordar que descuidar el cambio de aceite o filtros en nuestro vehículo puede propiciar algunas de las averías más costosas y difíciles de reparar en un coche. Gripar el motor, romper el árbol de levas, dañar el turbo, desgastar las bielas o provocar daños en los catalizadores o en el filtro antipartículas son algunas de las averías que le podemos provocar a nuestro coche y la reparación de estas puede situarse entre los 1.000 y los 4.000 euros. Por tanto, realizar un mantenimiento adecuado de nuestro vehículo cobra más sentido que nunca.
En resumen, un correcto mantenimiento de nuestro vehículo y, más concretamente, un correcto cambio de aceite, prolongará la vida útil de nuestro coche y nos evitará una costosa reparación. Quizás este mantenimiento no pueda ser perceptible por el conductor, sin embargo, la diferencia funcional es notable y nos ahorrará un posible disgusto a muy bajo costo.
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