Partiendo de la traducción exacta del nombre de este producto, sabemos que no se trata de los ya conocidos neumáticos de verano o invierno, sino de unos neumáticos que sirven para todas las estaciones del año. ¿Debemos tomarlos en cuenta?, ¿son realmente rentables para su uso en invierno y verano? Aquí te dejamos todo lo que tienes que saber sobre los neumáticos AllSeason.
Neumáticos 4 estaciones
Muchos pensaréis que un neumático que sea seguro y eficiente durante todo el año es difícil de conseguir y que no durará mucho tiempo, pero los AllSeason cuentan con una gran versatilidad gracias a una banda de rodadura especial de 8,5 a 9,5 mm, los convencionales son de 6,5 a 7,5mm, que garantiza una buena evacuación del agua, además de estar construidos con materiales que responden a un buen agarre a bajas temperaturas, suelos mojados y nieve. Además estos neumáticos cuentan con los símbolos M+S (barro y nieve) y , podrás utilizarlos por ley ¡sin cadenas!
Aliados de tu economía
Los neumáticos específicos para verano o invierno tienen muchos beneficios.. Los hemos utilizado durante años. Sin embargo específicamente los neumáticos de invierno, nos obligan a sustituirlos una vez aumenta la temperatura. No es recomendable su uso con temperaturas superiores a 7°C ya que las altas temperaturas perjudican su vida útil. Los neumáticos AllSeason no te pedirán cambiarlos con las variaciones de las temperaturas, ya que están diseñados para adaptarse a las diferentes condiciones climáticas que tenemos en España.
Por lo tanto ahorramos en nuestros bolsillos ya que no es necesario tener dos juegos de neumáticos invierno/verano, que conlleva además un gasto por montaje y equilibrado, al menos 1 vez al año.
¿Qué neumáticos elijo?
A la hora de elegir los neumáticos, hay que tener en cuenta la normativa vigente. La legislación permite elegir, para neumáticos de invierno, un código de velocidad menor al homologado en la ficha técnica del vehículo, optando así a un abanico de precios más económicos, sin dejar de cumplir la normativa legal.
Es decir podríamos montar neumáticos con velocidad inferior, siguiendo este orden T<H<V<W<Y<Z
Los neumáticos de invierno están obligados por ley a llevar una pegatina, siempre que estemos montando una velocidad inferior a la marcada en la ficha técnica, que el taller estará obligado a proporcionar. La pegatina indicará el límite de velocidad máximo y debe colocarse en un lugar visible para el conductor.
Llega el invierno y con él debemos tener en cuenta un mantenimiento especial para nuestro vehículo, ya que las bajas temperaturas pueden afectar a algunas piezas importantes del coche. Por este motivo recogemos una serie de consejos que te ayudarán a tener el coche a punto durante estos meses.
Noches en la calle. La primera hora de la mañana es uno de los momentos en los que el coche tiene una temperatura más baja. Por este motivo, sobre todo si tu vehículo está aparcado en la calle, es importante que dejes pasar unos segundos entre el arranque y el inicio de la marcha. De esta manera nos aseguramos de que el motor del coche empieza a funcionar con normalidad, sin brusquedad.
Escarcha en la luna. Para quitar el hielo acumulado en los cristales es importante contar con un rascador adecuado, que no arañe el vidrio. Además, está totalmente prohibido echar agua caliente, ya que el cambio brusco de temperatura puede rajar el cristal.
Los neumáticos, siempre lo primero. El cuidado de las ruedas es esencial en el mantenimiento básico del vehículo, pero en invierno es cuando su protección supone un punto extra de seguridad ya que, debido a la lluvia, barro y nieve que podamos encontrar en el camino, es imprescindible conseguir un mayor agarre. De esta manera hay que asegurarse de que el dibujo tiene una profundidad mayor de 1,6mm, y que la presión es la recomendada por el libro de indicaciones del fabricante.
Uso de cadenas. Es importante elegir las cadenas adecuadas a cada tipo de neumático, con el fin de que queden bien sujetas y aumenten la seguridad. Si durante el resto del año se quedan guardadas en un armario, lo más recomendable es meterlas en el maletero al inicio del invierno, así las llevaremos siempre ante posibles imprevistos.
Ruedas especiales. Si vives en lugares en los que las bajas temperaturas son extremas, así como en zonas de montaña o grandes nevadas, se recomienda el uso de ruedas de invierno. Se trata de neumáticos con una mayor capacidad de agarre, así como mayor dibujo del habitual, con los que la seguridad en estas condiciones es mayor.
Líquido anticongelante. Es otro de los básicos del mantenimiento, pero en invierno adquiere su mayor importancia. No solo vale con revisar su contenido, sino que es recomendable cambiarlo cada dos años al menos, con el fin de garantizar su efectividad.
Una buena visión. Durante esta época los limpiaparabrisas sufren las inclemencias del tiempo, y por eso es importante mantenerlos en buen estado para garantizar que la luna se despeja durante su uso. Limpiarlos con un trapo suave y eliminar adherencias o polvo ayudará tanto a que duren más como a que el cristal no se raye.
Luces en buen estado. Controlar la iluminación también es esencial tanto para una buena conducción como para garantizar la seguridad de todos los pasajeros. Es imprescindible revisar las lunes e intermitentes para un viaje seguro.
Con estos simples consejos el invierno se convertirá en nuestra época preferida para viajar, porque conducir con viento, lluvia o nieve puede ser también una gran experiencia.
Los neumáticos son una parte vital de nuestro vehículo que afecta de forma directa a la seguridad en la conducción, ya que son las únicas piezas que ponen en contacto el coche con el suelo de la vía.
No descuides la presión de las ruedas del coche.
Cuando los neumáticos no están bien inflados se calientan más, y por tanto pierden bastante capacidad de carga.
Además, al estar más caliente se produce mayor fricción y el coche consume más combustible. El calentamiento excesivo del neumático provoca que éste comience a deformarse rápidamente, viéndose afectada toda la arquitectura del mismo y existiendo el riesgo de un reventón.
Otra consecuencia negativa de una presión insuficiente de la rueda es la disminución del control del vehículo por parte del conductor.El buen estado de las llantas y la correcta presión de inflado son factores que están estrechamente relacionados.
No llevar una presión adecuada puede producir deformaciones en el neumático, así como desgastes antes de tiempo. Por esta razón debemos controlar todos los meses la presión de los neumáticos del coche, incluyendo la rueda de repuesto.
¿Cuál es la presión recomendada que deben llevar mis neumáticos?
La que recomiende el fabricante en el libro de instrucciones del automóvil, ya que la presión de neumáticos según la marca puede variar considerablemente.
La unidad de medida de la presión de las ruedas más utilizada es la medida en psi (libra por pulgada cuadrada). Generalmente los turismos ligeros suelen llevar una presión recomendada comprendida entre los 28 a 30 psi.
El medidor de la presión de los neumáticos es un manómetro. Puedes adquirirlo o dirigirte a la estación de servicio más cercana que tengas en el momento. Lo normal es que todas las estaciones de servicio tengan una zona delimitada para agua y aire.
Los neumáticos suelen perder presión con el paso del tiempo. La revisión de la presión de los neumáticos debe hacerse cuando creas que las ruedas pueden perder aire producida en ocasiones por una válvula en mal estado, una rueda metálica dañada o un pinchazo.
Por otro lado, una presión excesiva en las llantas reduce la vida útil de la misma, disminuye la adherencia al suelo y el control del coche por parte del conductor se ve dificultado.
Convencidos de la importancia que tiene revisar la presión de los neumáticos, te explicamos los pasos a seguir
Como medir la presión de forma correcta.
La presión de los neumáticos se mide en frío. Asegúrate de que tus neumáticos estén fríos, y que por ende no has recorrido muchos kilómetros antes de medir la presión.
Para el motor, activa el freno de mano y bájate del coche.
Quítale el tapón a cada una de las ruedas, sin olvidar la de repuesto. Suelen ser oscuros y están en la parte interior de las llantas. Asegúrate de guardar todos los tapones bien para no perderlos.
Coge la manguera de la máquina de aire y engánchala al pitorro del neumático. Hazlo de forma delicada pero presta atención en que la manguera llegue hasta el final del pitorro.
Mira la máquina de aire para conocer la presión de cada uno de los neumáticos.
Compara estas cifras con la tabla de presión de neumáticos que recomienda el fabricante de tu coche.
Si las cifras están por debajo, debes introducir aire. Si están por encima deberás quitarlo.
Como ves, medir la presión de los neumáticos se trata de una tarea bien sencilla pero de vital importancia para la seguridad vial, la vida útil de las ruedas y otras piezas del vehículo, así como una forma más de evitar el consumo excesivo de carburante.
¿Conduces normalmente por vías urbanas de grandes ciudades y temes que tu conducción sea peligrosa cuando realizas escapadas o viajes a zonas de alta montaña en invierno? Si no eres un experto conductor y no estás acostumbrado a circular con temperaturas muy bajas y condiciones meteorológicas adversas, no te preocupes. Desde aquí, te aportamos una sencilla guía de 5 consejos para que mantengas tu seguridad al volante a pesar de la nieve, lluvia o de las habituales heladas.
Top 5 de claves de seguridad
1. Evita conducir sobre hielo o nieve de madrugada o a primera hora de la mañana
Las placas de hielo que pueden aparecer sobre la carretera se deben a temperaturas inferiores a 4ºC y son situaciones especialmente peligrosas para la conducción. Toma precauciones y evita conducir de madrugada o en las primeras horas de la mañana.
2. Conducción suave
Conducir sobre nieve puede provocar que derrapes fácilmente. Por eso, conviene que realices una conducción suave e intentes conducir con la marcha más larga posible y a un nivel bajo de revoluciones. En condiciones de heladas y nieve en las vías de circulación, los frenazos bruscos pueden ser peligrosos. Para evitar estos frenazos pisa el pedal de freno con suavidad, y en caso de que pierdas el control del vehículo, contrólalo con el volante levantando el pie del acelerador y no recurras al freno.
3. Usa neumáticos de invierno
Son en ocasiones la mejor alternativa a las cadenas reglamentarias. Los neumáticos de invierno están indicados para temperaturas inferiores a 7ºC y permiten una mejor sujeción tanto en suelos o nieve como en superficies secas a bajas temperaturas. Además, con este tipo de neumáticos reducirás el fenómeno del aquaplaning.
4.Derrapes
Si derrapas sobre placas de hielo, algo bastante común, no frenes tu vehículo. Lo ideal es que gires el volante hacia el mismo lado del que se gira la parte trasera de tu coche y endereza. Sobre todo, mantén la calma y reacciona a tiempo.
5.Limpiaparabrisas
La escasa visibilidad de la luna del coche es una de las consecuencias más comunes de las bajas temperaturas. El truco de la patata resulta ser un éxito. Es muy fácil; recuerda llevar una patada cortada en el coche y frótala por fuera y dentro del cristal. Evitarás de esta forma que se empañen los cristales.
Estos son sólo algunos consejos básicos de conducción para que mantengas tu seguridad si realizas desplazamientos con nieve. Pero no olvides que antes de iniciar tu viaje debes realizar una revisión completa de tu vehículo para evitar sustos e imprevistos de última hora. Así, sólo tendrás que preocuparte por disfrutar de las vistas y montañas nevadas. ¡Buen viaje nevado!
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