Si vas a comprar o a adquirir un vehículo, muy probablemente necesites conocer los tipos de pólizas de seguros que puedes contratar, ya que son diferentes y varían bastante entre unas aseguradoras y otras, tanto en el precio de su contratación como las situaciones que cubren. En este post de El Blog de Midas te explicamos cuáles son las diferentes modalidades de seguro que puedes contratar para tu vehículo. ¡Toma nota!

Tipos de seguros de vehículos

El seguro del vehículo es algo obligatorio y está terminante prohibido circular sin él. De acuerdo con un reciente informe de la DGT, en España se estima que alrededor del 8% de los vehículos que circulan por las carreteras están sin asegurar (2.650.000 vehículos), recibiendo el nombre de vehículos zombie. Normalmente el no asegurar el vehículo viene dado por puro desconocimiento, aunque a veces también suele ser por motivos puramente económicos. En España existen cuatro modalidades de cobertura de seguro que se pueden contratar, las cuales podemos distinguir entre seguro a terceros, seguro a terceros ampliado, a todo riesgo y a todo riesgo con franquicia.

Seguro a terceros

El seguro a terceros es el mínimo legal exigido por la ley a un conductor. Esta modalidad de seguro cubre, como su propio nombre indica, la responsabilidad civil a terceras personas, pero no cubre los daños sufridos por la persona contratante del seguro ni de su vehículo. Es decir, que, si tienes un accidente, este tipo de seguro cubrirá todos los daños que ocasiones a otras personas, pero no cubrirá los tuyos.

Seguro a terceros ampliado

Es otra modalidad del seguro a terceros, pero se pueden añadir algunas cláusulas al seguro, como el seguro por incendio, reparaciones por daños, la rotura de las lunas, etc. Cada compañía es un mundo y algunas tienen un paquete cerrado, por lo que podrás elegir entre varios paquetes. Algunas de las ampliaciones más interesantes que puedes hacer por poco dinero (aunque depende de la aseguradora) son los daños hechos por animales (como en el caso de atropello de un animal) rotura de lunas e incendios entre otras muchas.

Seguro a todo riesgo

El seguro a todo riesgo es aquel seguro que cubre todos los daños, tanto los propios como los provocados a terceras personas. Son los seguros más caros, pero te garantiza estar cubierto en caso de cualquier percance. Cada compañía ofrecerá unos paquetes e indemnizaciones diferentes (que en ocasiones suelen parecerse), por lo que tendrás que informarte bien antes de contratar cualquiera de ellos.

Seguro a todo riesgo con franquicia

Es como el seguro a todo riesgo, pero más barato, ya que la franquicia es el importe a pagar en caso de siniestro. Cuanto más baja sea la franquicia contratada, más caro será el valor a pagar en caso de accidente. Este seguro es ideal para las personas que no cogen mucho su vehículo o que no suelen ser propensas a tener incidentes con su vehículo.

Ahora que ya sabes las modalidades de seguro, es importante destacar que las aseguradoras suelen tener distintos factores en cuenta, como por ejemplo la antigüedad del vehículo y el precio del mismo en el momento de asegurarlo. Si tienes un coche con una antigüedad de más de tres años y tienes un siniestro, las aseguradoras tendrán en cuenta la depreciación del vehículo, así como su antigüedad, por lo que la indemnización que recibirás no será muy amplia. En este tipo de casos lo más recomendable es contratar un seguro a terceros o un seguro a terceros con ampliación.

Si por el contrario tu vehículo tiene menos de tres años y un valor de mercado medio o alto, es conveniente que contrates un seguro a todo riesgo o un seguro a todo riesgo con franquicia, ya que en el caso de necesitar una reparación por siniestro y no disponer de uno de estos seguros, el coste de la reparación será muy elevado.

¿Cómo puedes contratar un seguro?

Los seguros pueden contratarse a través de una correduría de seguros, donde el asesoramiento será mucho más personalizado que si lo haces por tu cuenta. En este caso contarás con la ventaja de ser asesorado por una persona experta en la materia, por lo que será más complicado fallar en la elección del seguro. Se suele pensar que esta modalidad es más cara, pero en Midas siempre creemos que es mejor ponerse en manos de una persona experta.

La otra modalidad de contratación sería hacerlo por cuenta propia, donde nosotros mismos elegiremos la póliza. En este caso será más fácil cometer algún error, aunque sí que es más barato. Si tenemos un conocimiento suficientemente amplio sobre este tema, podremos hacerlo por cuenta propia, aunque lo más recomendable es que, si no entiendes cómo funcionan los seguros, acudas a una correduría de seguros.

La mejor manera de evitar un accidente es prevenirlos, y todo ello pasa por la seguridad y el buen estado de tu coche. En Midas puedes reparar o pasar la revisión de tu coche muy fácilmente pidiendo cita a través de este enlace.

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